Cómo pintar una chapa galvanizada

¿Querés saber cómo hacer que tu chapa galvanizada rinda más y luzca mejor? En esta nota te contamos cómo pintar la tuya.

Aprendé cómo pintar una chapa galvanizada

Las chapas galvanizadas son un elemento súper resistente y duradero, por ello se impusieron entre otros materiales para la construcción. Además en los últimos tiempos marcaron tendencia y comenzaron a utilizarse como revestimiento estético y como terminación. Podemos encontrarlas en techos, portones, puertas y como elemento de decoración en construcciones más vanguardistas, en los muros exteriores de edificios, oficinas y empresas. Desde Familia Bercomat te contamos cómo pintar una chapa galvanizada.

Es un material muy noble, al que le podemos sumar belleza dándole un toque de color. ¡Aprendé a pintar la tuya! 

¿Qué tener en cuenta para pintar una chapa galvanizada?

La chapa galvanizada es una lámina de acero revestida en ambas caras con una capa de zinc. La pieza de acero se sumerge en un crisol de zinc, para lograr que la chapa quede completamente recubierta de este metal, de manera que queda protegida del desarrollo del óxido de hierro.

Las chapas galvanizadas son geniales para poner al exterior

Por ello, hay algunos detalles que tenés que tener en cuenta a la hora de pintar tu chapa galvanizada, para que quede prolija y lograr que su durabilidad se extienda por más tiempo.

Antes de empezar: ¿cómo pintar una chapa galvanizada?

Antes de ponerte manos a la obra, verificá que las condiciones climáticas sean las adecuadas para realizar este trabajo. ¡Así vas a lograr un resultado más efectivo y duradero!

  •  No realices este trabajo cuando la temperatura sea menor a los 5°C.
  •  No pintes cuando la humedad ambiente sea mayor al 85% o se prevean lluvias.
  •  Y por último, no hagas este trabajo bajo los rayos directos del sol. Esto perjudica la adherencia por la evaporación del agua del producto.

Verificá la superficie.

Antes de comenzar a pintar, es necesario verificar que la superficie esté lista y tenga la adherencia suficiente para que la pintura resista y no se salte.

Podés ponerlas en techos, portones, puertas ¡o dónde quieras!

Para ello tenés que chequear que la chapa galvanizada no tenga en su superficie un producto químico que se coloca en su fabricación para proteger al zinc de los efectos de la humedad. Esta película hace que tu chapa sea súper antiadherente, por ello tenés que retirarla antes de comenzar a pintarla. Aplicá ácido fosfórico o vinagre con un pincel hasta que la chapa se oscurezca.

Limpieza profunda

Luego de haber hecho este proceso, es necesario hacer una limpieza profunda de tu chapa para eliminar cualquier superficie grasosa, aceites o polvos. Ésta es una tarea sencilla que debés hacer manualmente. Tomá la superficie porosa de una esponja común de cocina (la parte verde), humedecela en agua enjabonada con un jabón a base de agua, como el detergente común de cocina.

Imprimación

Una vez que hayas hecho la limpieza profunda, es el momento de colocar una capa de imprimación de látex exterior para metales galvanizados. Colocala y dejá que seque el tiempo que indique el manual de uso del fabricante del producto.

Pintá tu chapa

Ahora sí, llegó el momento de pintar tu chapa galvanizada. Podés utilizar un monton de productos, que dependerán del acabado y el color que quieras colocar. Una buena alternativa es pintar con un esmalte antioxidante liso directo para metal. Ésta es una buena pintura para decoración, protege a las superficies de hierro y acero por mucho tiempo ¡y queda genial!

Otra alternativa es usar una pintura de látex para exteriores de alta calidad. Si elegís esta opción, te sugerimos que uses un rodillo de pelo largo para su aplicación.

¡Y listo! Ya podés disfrutar de tu chapa galvanizada en el color que más te gusta y sumarle estilo a todos tus espacios.

Visitá nuestro Canal de Youtube

También te puede interesar: cómo pintar una pared con humedad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *